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DELITOS
CONTRA LA INFANCIA
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Indicadores de maltrato infantil |
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Indicadores
físicos
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Indicadores
comportamentales
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Maltrato físico

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Fracturas
sospechosas:
en espiral, en huesos largos en lactantes.
en varias fases de resolución.
Dolores
recurrentes.
Magulladuras
o moratones.
en espalda, nalgas
en diferentes fases de cicatrización.
Quemaduras.
de cigarrillos o puros.
de cuerdas.
muy definidas: parrilla, plancha.
Lesión
cerebral o hematoma subdural.
Lesiones
de órganos internos.
Cortes
o pinchazos.

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Maltrato emocional

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El
maltrato emocional, a menudo menos perceptible que otras formas
de abuso, puede ser indicado por las conductas del niño
y del cuidador.

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Parece
excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente.
Es
excesivamente agresivo, exigente o rabioso.
Muestra
conductas extremadamente adaptativas, que son o bien demasiado
"de adultos" (ej: hacer el papel de padre de otros niños)
o demasiado infantiles (ej: merecerse constantemente, chuparse
el pulgar, eneuresis).
Retrasos
en el desarrollo físico, emocional e intelectual.
Intentos
de suicidio.

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Abuso sexual

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Dificultad
para andar y sentarse.
Ropa
rasgada, manchada o ensangrentada.
Dolor
o picor en la zona genital.
Contusiones,
desgarros o sangrado en los genitales externos, zona vaginal o
anal.
Tiene
una enfermedad venérea.

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Parece
reservado, rechazante o con fantasías o conductas infantiles,
incluso puede parecer retrasado.
Tiene
escasas relaciones con sus compañeros. Comete acciones
delictivas o se fuga.
Manifiesta
conductas o conocimientos sexuales extraños, sofisticados
o inusuales para su edad.
Dice
que ha sido atacado por un padre/cuidador.

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Negligencia

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Constantemente
sucio, escasa higiene, hambriento e inapropiadamente vestido.
Constante
falta de supervisión, especialmente cuando el niño
está realizando acciones peligrosas o durante largos períodos
de tiempo.
Cansancio,
apatía permanentes.
Problemas
físicos o necesidades médicas no atendidas (ej.:
heridas sin curar) o ausencia de los cuidados médicos rutinarios
necesarios.
Es
explotado, se le hace trabajar en exceso o no va a la escuela.
Ha
sido abandonado.
Muestra
conductas extremas (ej. agresividad o rechazo extremos).
Cauteloso
con respecto al contacto físico con adultos.
Parece
tener miedo de sus padres.

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Participa
en acciones delictivas (ej: vandalismo, prostitución, drogas
y alcohol etc).
Pide
o roba comida.
Raras
veces asiste a la escuela.
Dice
que no hay nadie que lo cuide.
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Comunicado de asociaciones, fundaciones y victimas por la reforma de la
ley de responsabilidad penal del menor. |
Los abajo firmantes, en su propio nombre
o en la representación que ostentan, reunidos en Madrid en la
sede de la A.N.V.D.V., siendo las 13,30 horas del día 17/01/04,
al efecto de ofrecer su criterio a la sociedad sobre la Ley de Responsabilidad
Penal del Menor, DECLARAN:
La
ley de Responsabilidad Penal del Menor alarma a la sociedad y perturba
la convivencia. Hasta ahora nadie se hace responsable frente a la
víctima del sufrimiento que provoca la aplicación de una
Ley injusta. Revindicamos que el Estado reconozca su responsabilidad
y asuma frente a la victima su protección integral. Entendemos,
que el interés superior del menor ha de ser interpretado sin
vulnerar los derechos de la víctima.
Constatamos
el dolor y abandono de la víctima y sus familias. La Ley se Responsabilidad
Penal del Menor es injusta para con las víctimas al impedir
el ejercicio de sus derechos, reclamamos que se reconozca en plenitud
el ejercicio de la acusación particular y en su defecto, de la
acción popular.
Se
ha demostrado que la Ley de Responsabilidad Penal del Menor no ha
sido capaz de disminuir el índice de delitos cometidos por
los menores y la gravedad de éstos y nos ha arrojado a un abismo
de inseguridad. Reclamamos que se adecuen las medidas de la Ley en
búsqueda de una mayor eficacia en el tratamiento de los menores
delincuentes.
Resulta
evidente que la sanción es necesaria para la reeducación
de los menores delincuentes, por el contrario la impunidad no hace
posible la reinserción a la sociedad. Reclamamos que existan
medidas de sanción y educativas para menores de 14 años
que cometan delitos y que se endurezcan las sanciones para delitos violentos
conforme a su gravedad.
Las
víctimas de los menores están a favor de la reinserción,
pero de una reinserción efectiva. En caso de que el menor delincuente
no se haya reinsertado o rehabilitado con las medidas que se le han
aplicado, exigimos que éstas le sean prorrogadas, que se le apliquen
otras o que se le apliquen penas. Reivindicamos que los centros de
Internamiento se organicen y gestionen de forma que se alcancen su cometido.
Constatamos la falta de medios y la ausencia de desarrollo que hace
aun más invisible la ley.
Hasta
el día de hoy, durante todos estos años, nadie ha consultado
la opinión de las entidades que laboran al servicio de los derechos
de las víctimas y de los ciudadanos en el ámbito de esta
Ley Penal del Menor. Reclamamos que sean oídas las voces de
las asociaciones de víctimas y de solidaridad a la hora de reformar
la Ley.
Convocamos
a los afectados y a las personas sensibilizadas por esta materia a que
se pongan en contacto con nosotros, a través de las páginas
WEB
a fin de hacer un frente común
por la Reforma la Ley de Responsabilidad Penal del Menor.
En Madrid a 17 de enero de 2004
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Menores sin ley |
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"Dicen
que pueden estar ocho años internados. Es injusto y no me siento
protegida. Antes de que ocurriese lo de Sandra, yo pensaba que la Ley
del Menor estaba para proteger a los niños de pederastas o cosas
así, no para esto". María del Mar Bermúdez
se ha convertido en la portavoz de quienes consideran demasiado benevolente
con los infractores la actual norma que regula la responsabilidad penal
de los menores.
Su
hija Sandra Palo fue violada, quemada viva y atropellada por tres adolescentes
-dos de 17 años y otro de 14-que, durante el juicio celebrado
esta semana, han mostrado escaso arrepentimiento. El fiscal reclama
ocho años de internamiento para los mayores y cuatro para el
más joven. "Eso no es nada; ni para mí, ni para cualquier
padre", sentencia Mari Mar. Sus palabras han calado en la clase
política. Los partidos mayoritarios -los mismos que hace menos
de tres años aprobaron por consenso y alabaron como un éxito
social la entrada en vigor de la ley- no han tardado en sostener que
ahora ellos también son partidarios de reformarla; sobre todo,
en los dos puntos que más polémica han suscitado: el incremento
de las penas y la posibilidad de que los familiares puedan ejercer la
acusación, algo que en estos momentos no está contemplado.
Vicente
Garrido, doctor en Psicología Criminal y miembro de la comisión
encargada de redactar el texto vigente, considera que es imprescindible
diferenciar entre su "filosofía, que es correcta",
y su "efectividad. Y en este sentido, no tenemos programas adecuados
para los jóvenes violentos. Tenemos una carencia brutal; estamos
a la cola de Europa".
"Es verdad que no se han puesto los medios, pero también
es cierto que no se ha pensado bien". José Miguel Ayllón
preside la Asociación Nacional de Víctimas de Delitos
Violentos, una entidad que, antes de que la ley entrase en vigor, ya
reclamaba su reforma. "Si a un menor delincuente no se le castiga,
se le impide su rehabilitación. Es más, la mayoría
de las víctimas estarnos a favor de la reinserción, pero
ahora mismo es una falacia". La pregunta es cuál es la condena
justa para quien ha acabado con la vida de otra persona. El problema
es encontrar un equilibrio entre los deseos de justicia de los familiares
y un sistema legal basado en el castigo, pero también en la rehabilitación.
Criterio
cronológico
"El
problema es que esta ley no sabe discernir entre el chaval que comete
un robo y el que ocasiona un daño mayor. El que asesina a una
persona sabe muy bien lo que está haciendo; no son cosas propias
de un menor". José Antonio García, padre de Clara,
la niña de 16 años que fue asesinada por dos compañeras
de la misma edad en San Fernando, es partidario de olvidar el criterio
"cronológico" a la hora de aplicar el castigo.
Si
un joven comete un delito una hora antes de cumplir 18 años es
juzgado como un menor, "y eso -añade José Miguel
Ayllón- está fuera del sentido común". Ambos
son partidarios de tener en cuenta el "grado de madurez" del
delincuente; "y si se demuestra que tiene la conciencia suficiente,
tratarlo como a un adulto".
Pero
no todos lo ven tan claro. Emilio Calatayud, juez de menores de Granada,
sostiene que tal modificación sería "un fallo. Vivimos
en un Estado de garantías donde el único dato objetivo
es la edad, y no sólo en el ámbito judicial. Un chico
de 17 años, por muy maduro que sea, no puede firmar una hipoteca,
hacer un testamento... Lo contrario provocaría unas discusiones
tremendas".
Tanto
este magistrado como Vicente Garrido discrepan con los que consideran
reducidas las condenas. El criminalista -autor de 'Contra la violencia.
La semilla del bien y del mal' (Algar)-parte del principio de que "la
pena impuesta nunca mitigará el dolor causado", pero recalca
que "ocho o diez años para un adolescente es mucho tiempo.
A esa edad, no corre igual que cuando eres adulto". Y el juez añade:
"Es falso que un menor condenado por asesinato salga a la calle
a los cinco años. Lo que dice la ley es que se puede revisar
la sentencia, no que vaya a quedar libre automáticamente".
Las críticas de Calatayud y Garrido
se centran en la carencia de medios. "Habría que crear tres
tipos de centros diferentes: para los jóvenes con problemas sexuales,
otro para las psicopatías y un tercero para los menores que presentan
problemas mentales. La cuestión es que ahora están todos
mezclados", afirma Garrido. "Se quiere reformar y ni tan siquiera
se ha desarrollado su reglamento", se sorprende el magistrado.
Otra institución, el Defensor del
Pueblo Andaluz -cargo que también engloba el de Defensor del
Menor-, José Chamizo, apuesta por, mantener el "espíritu"
de la ley, pero también porque la familia pueda personarse en
la causa y por estudiar la duración de las condenas.
David
Guadilla
"Los
partidos políticos corren en función de la presión
pública"
Sólo
hay un punto en el que víctimas y especialistas coinciden plenamente:
"Los partidos políticos corren en función de la presión
pública". A todos los implicados les sorprende la celeridad
con la que Gobierno y oposición han mostrado su apoyo a la reforma
legal. "Hemos estado varios años solicitándola y
no nos han hecho caso. Los padres y los abuelos hemos tenido que recoger
firmas y ahora dicen que sí; supongo que se han dado cuenta de
que hay muchos votos detrás y las elecciones están próximas",
asegura María del Mar Bermúdez, la madre de Sandra Palo.
El magistrado Emilio Calatayud no tiene
dudas. "Piensa mal y acertarás. Se está legislando
por la prensa. Esta ley lleva cuatro años publicada -aunque entro
en vigor en enero de 2001- y nadie la ha tocado. Ahora sí".
"Y además -añade José
Miguel Ayllón- de nuevo se está haciendo la reforma sin
escuchar a las víctimas".
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España se sitúa entre los cinco países que más
turismo sexual practican con menores. |
'Save
the Children' afirma que, en 2001, 35.000 españoles viajaron
al extranjero para relacionarse con niños
Más
de 5.000 menores están atrapados en redes de prostitución
España
se encuentra entre los cinco países del mundo que más
turismo sexual practican con menores, especialmente en Latinoamérica,
según denunció ayer Save the Children en el marco de la
mesa de trabajo. El cumplimiento de los derechos de los niños
y niñas víctimas de tráfico de menores: una aproximación
multidisciplinar, que se celebró en Madrid.
Expertos de diversos países europeos
y responsables del menor de todas las administraciones españolas
debatieron la situación de los diferentes delitos de abusos sexuales
a menores en España. "El objetivo es elaborar un informe
con las conclusiones y recomendaciones que se remitirá a todas
las administraciones competentes", dijo la responsable del programa
de menores de la oenegé, Pepa Hornos. A este respecto, la secretaria
general de Asuntos Sociales, Lucía Figar, anunció "ver
el lanzamiento de una campaña en los próximos meses contra
el turismo sexual infantil.
La organización señala que
en España "más de 5.000 niños y niñas
están atrapados en redes de prostitución" y atendiendo
a datos de la Cruz Roja, su informe refleja que el 7% de los menores
de 16 años de barrios periféricos se prostituye. Además,
el informe reconoce que un 22% de las prostitutas confiesa haber empezado
a ejercer esta profesión siendo niñas. "Miedo, drogas
o carencias económicas suelen ser algunos de los elementos que
la acompañan".
De hecho, en 2002 se registraron 323 denuncias
por explicación sexual de menores en España, según
cifras facilitadas a la oenegé por el Ministerio del Interior.
Aunque estos datos reflejan apenas entre un 10% y un 20% de los casos
reales de abusos sexuales a menores que se producen.
Según los expertos, un 23% de las
niñas y un 15% de los niños sufre abusos sexuales, lo
que indica que las mujeres tienen el doble de posibilidades de ser víctimas
de este tipo de violencia. El 90% de los agresores son varones, mientras
que la edad de las víctimas suele oscilar entre los 8 y los 13
años. Según la organización defensora de la infancia,
hay indicios de un incremento de delitos sexuales perpetrados por jóvenes.
Algunas investigaciones reflejan que el 20% de las violaciones son cometidas
por menores de edad.
La oenegé denuncia, además,
que entre 30.000 y 50.000 españoles viajaron en 2001 a Latinoamérica
expresamente para tener relaciones sexuales con menores. Con estas cifras,
España se sitúa entre los cinco primeros países
del mundo en las prácticas de turismo sexual con menores, junto
con Francia, Italia, Alemania y Bélgica. En todo el mundo, son
3,5 millones las personas que reconocen que viajan al extranjero movidos
por impulsos pedófilos. Los destinos preferidos son zonas de
pobreza y desempleo, como el Caribe, el Sudeste asiático, África
o Centroamérica. Además, uno de los motivos por los que
los turistas sexuales prefieren a los menores es la amenaza del Sida.
El
peligro de internet
A su vez, denuncia que internet es el
principal medio de difusión de la pornografía infantil,
debido al anonimato y su accesibilidad. De hecho, la mitad de los delitos
que se cometen en la red está relacionado con pornografía
de menores. "Se estima que en el mundo existen cuatro millones
de zonas de internet que contienen material de sexo con menores".
Sin embargo, a este medio, también se unen formas complementarias
como fotografías, pornografia escrita, teléfonos eróticos
o vídeo.
Sin embargo, estos datos no se corresponden
con la actuación de la Justicia ya que, según Save the
Children, en el año 2000 sólo se produjeron 28 denuncias
por coacción a la prostitución, 103 por corrupción
de menores y 56 por pornografía infantil.
Ante esta situación, la oenegé,
asegura que "se necesita un cambio", para el que proponen,
entre otras medidas, constituir un Centro de Evaluación y Tratamiento
para víctimas y agresores en cada comunidad autónoma,
formar los profesionales del ámbito judicial y dar prioridad
a los juicio, con niños.
Prostitución:
Más de 5.000 niños están en alguna red. El 7%
de los menores de 16 años que viven en barrios periféricos
se prostituye.
Abusos
sexuales: Un 23% de las niñas y un 15% de niños,
de entre 8 y 13 años, sufre abusos sexuales. Un 20% de las
violaciones son perpetradas por menores de edad.
Turismo
sexual: Entre 30.000 y 50.000 españoles viajaron a Latinoamérica
en 2001 para mantener relaciones sexuales con niños. 3,5 millones
de personas en todo el mundo reconoce que viaja al extranjero por
impulsos pedófilos.
Denuncias:
En 2002 se produjeron 323 denuncias por explotación de menores.
No se conocen ni el 20% de los casos reales de abusos.
8.400
niños desaparecidos en 2002
Save the Children pone también
el énfasis en otro fenómeno que afecta a los menores:
la desaparición de menores. En 2001 se produjeron 8.951 denuncias,
mientras que en 2002 descendieron a 8.401, de las que 4.261 eran niñas.
Entre las formas de desaparición se encuentra la fuga voluntaria,
el tráfico de menores y el secuestro parental (114 casos en 2002).
La oenegé recomienda, en este sentido,
la creación de un Centro Nacional de Desaparecidos, un fondo
de gastos para ayudar a la recuperación de hijos en el extranjero,
firma de convenios en la UE, y considerar el secuestro parental como
violencia de género.
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La mayoría de los menores que sufren abusos sexuales tardan años
en denunciarlos |
Una gran parte de los menores víctimas
de abusos sexuales sufren esta situación durante años
antes de denunciarla y sus agresores, en general, suelen ser familiares
o personas de su entorno. Según se desprende de un análisis
del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, un 80%
de los niños que son víctimas de abusos sexuales no mienten
cuando revelan su experiencia.
Según los autores del estudio Abuso
sexual en la infancia: evaluación de credibilidad del testimonio,
la conclusión extraída es relevante por cuanto puede tener
repercusión a la hora de dar por válida en los tribunales
la declaración del afectado. Con el presente estudio se ayuda
a desmontar el tópico de que las víctimas de abusos sexuales
mienten o exageran en el relato de sus experiencias.
A la luz de informe, apenas tres de cada
cien casos llegan a los tribunales debido a la ausencia de pruebas físicas.
De los cien casos estudiados, un 48% de los niños no denunció
las vejaciones hasta pasados varios años. El problema en muchas
ocasiones estriba en que se carece de informe previo que atestigüe
y acredite la existencia de abusos, por lo que el testimonio de la víctima
es trascendental. "Es muy difícil inventar una mentira que
pase como verdad y, sobre todo lo es cuando se trata del abuso sexual
infantil", sostienen los especialistas.
El retrato robot del padre incestuoso
que abusa de los menores responde al de un hombre de entre 30 y 40 años,
de inteligencia normal, sin antecedentes penales, y que no presenta
ninguna psicopatología grave. El inicio de las agresiones sexuales
suele acontecer cuando el menor, por lo general una niña (72%),
tiene de 8 a 12 años.
Con cierta frecuencia, los abusadores han sufrido privaciones emocionales
y económicas, "con pobres relaciones parentales en la infancia
y, en algunos casos, con una historia previa de incesto, bien como víctima
directa, bien como testigo". Habitualmente, los pederastas eligen
a víctimas del otro sexo, suelen ser reincidentes y actúan
más en las ciudades que en las zonas rurales. Aunque en apariencia
suelen ser personas normales, los abusadores suelen arrastrar problemas
de neuroticismo, introversión, inmadurez y serias carencias de
valores sociales.
Testimonios
creíbles
La investigación, coordinada
por la psicóloga Blanca Vázquez, de la Clínica
Médico Forense de Madrid, destaca que el 79% de los testimonio
de los menores afectados son creíbles, el 17% increíbles
y en el 4% no es posible determinar su veracidad.
La ausencia de padres biológicos,
la incapacidad de la madre, el trabajo de ésta fuera del hogar
y los conflictos de pareja son circunstancias que favorecen las posibilidades
de que afloren abusos sexuales.
Sólo un 2 % de los casos de abuso
sexual en el interior del hogar se conoce al mismo tiempo que ocurre.
No es raro que el abusador se valga del temor de la víctima
a no ser creída para perpetuar sus fechorías. Y según
los datos del Teléfono del Menor, sólo en un 11 % de
los casos se presentan denuncias. "El ocultamiento y la dificultad
de probar lo ocurrido" frenan las denuncias.
Víctimas:
El 72% de los casos corresponden a niñas, con edades comprendidas
entre los 8 y los 11 años. El 14% de los niños analizados
presentaba un desarrollo cognitivo inferior al de su edad.
Testimonios:
El 79% de los relatos de menores son creíbles, un 17% increíbles
y en un 4% no es posible determinar su veracidad. Contexto familiar:
Dos de cada tres menores procede de un hogar sin antecedente familiar
relevante, si bien el 27% procedía de un hogar desestructurado,
un 10% sufría maltrato y un 6% tenía antecedentes
de agresión sexual.
Padres:
En el 60% de los casos, los padres son pareja estable, un 32% son
hijos de separados.
Situación
personal: Un 18% presentaba fracaso escolar, un 14% antecedentes
psicológicos y en el desarrollo y un 5% maltrato.
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Malos tratos y abusos infantiles |
3.500 mueren cada año
Según el informe de Unicef, un
total de 3.500 menores de 15 años mueren cada año por
malos tratos físicos y abandono en 27 países ricos analizados,
aunque parece que la tendencia es que estas cifras descienden.
Los menores que viven en Estados Unidos,
México y Portugal tiene entre 10 y 15 veces más posibilidades
de morir, frente a países como España, Grecia, Italia,
Irlanda o Noruega, que encabezan la clasificación. Bélgica,
República Checa, Nueva Zelanda, Hungría y Francia tiene
una mortalidad infantil por malos tratos entre cuatro y seis veces mayores.
Así, cada año mueren a causa
de malos tratos y abandono, dos niños en Alemania y Reino Unido,
tres en Francia, cuatro en Japón y 27 en EE UU. Unicef advierte
que los menores de un año corren el triple de riesgo de fallecer
por esta causa que los de uno y cuatro años.
Los
padres, agresores
En cuanto a los agresores, el 80% de
los fallecimientos están causados por los padres (41,3 % por
el padre y 38,9% por la madre), el 11% por el padrastro, un 4,99%
por otro familiar y el 3,4% por la madrastra. Los factores que están
relacionados con estos fallecimientos son la pobreza, el estrés
y el abuso de drogas y de alcohol.
Un
40% sufren abusos
Un 23% de las niñas y un 17%
de los niños son víctimas de abusos sexuales en España
antes de cumplir los 17 años, pero sólo el 10% de los
casos llegan a un proceso judicial, según la responsable de
los Programas de Violencia e Infancia, Pepa Hornos. Advierte de que
en España lo que falla es la aplicación de la Ley y
la tendencia a imponer penas leves.
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